
Duende guaraní que habita en la selva. Sale a pasear cuando empieza el calor. Es un asustador característico del área guaranítica, desde donde se expandió a toda la Argentina, llevado de la mano de la constante migración de correntinos y paraguayos, principalmente. La creencia está fuertemente arraigada en Misiones, Corrientes, Entre Ríos, sur de Brasil y Paraguay.
Se dice que es una enano robusto, velludo, con brazos tan largos que los arrastra, manos desmesuradamente grandes, piernas cortas rematadas con enormes pies mirando hacia atrás (para desorientar a quien lo rastrea), usa un gran sombrero de paja, y anda sin ropas (aunque su miembro viril enorme es tapado por la profusa barba que le llega hasta el suelo). Es un duende silbador, de muy difícil visión, que se presenta y comunica imitando sonidos: el silbido es fundamental, pero también pía como los pollitos, relincha como los caballos y tantos otros más. Cuando uno le imita el grito o el silbido, éste le contesta en forma enloquecedora.
El Pompero gusta muchísimo del tabaco y la miel. Además puede ser amigo o enemigo del hombre, según la conducta de éste. Su función primordial es la de cuidar del monte y los animales salvajes.
Se enoja muchísimo si algún cazador mata más presas de las que consumirá. Si eso ocurre se transforma en cualquier animal o planta y con argucias induce al infractor a internarse a lo profundo de la selva donde se pierde, y lo enloquece con su silbido.
Como es muy lascivo, acecha a las mujeres, especialmente a las que no han sido bautizadas para poseerlas, y viola a aquella esposa que públicamente pone en tela de juicio la virilidad de su marido. Algunos investigadores han recopilado la creencia de que el Pompero puede preñar a las mujeres, solo apoyando el dedo en su vientre. Esto ocurriría si la dama solitaria, sin bautismo, al ser visitada en la noche por él, no le invita tabaco, miel o cigarrillos.
Si el Pombero es enemigo, se está expuesto a innumerables peligros dentro del bosque, porque siempre con engaños intentará perderlo en la espesura. Algunas veces provoca extraños accidentes dentro de los ranchos, como por ejemplo que se cierren solas las puertas, o caigan utensilios de la cocina, misteriosamente. Los que están enemistados con el duende, en las noches, suelen escuchar pasos y voces en los alrededores del rancho, como si alguien caminara por el patio en las noches.
En cambio si es amigo, pueden obtenerse grandes ventajas, puesto que él, de manera invisible guiará al cazador hasta el lugar donde se hallan las presas más grandes y gordas, la buena pesca o los mejores frutos silvestres que sirven de alimento. Para ganarse su amistad, es necesario dejarle cada noche, durante treinta días sin interrupción, detrás del rancho, potes de miel, tabaco o cigarrillos, alimentos que le gustan muchísimo.
Nunca debe pronunciarse su nombre en voz alta, porque esto lo enoja bastante…según las creencias es conveniente llamarlo El Señor de la noche, para evitar nombrarlo....

"su miembro viril enorme es tapado por la profusa barba que le llega hasta el suelo" MIERDA!!
ResponderEliminar"Como es muy lascivo, acecha a las mujeres, especialmente a las que no han sido bautizadas para poseerlas," Maru, CAGASTE!
ResponderEliminar"Algunos investigadores han recopilado la creencia de que el Pompero puede preñar a las mujeres, solo apoyando el dedo en su vientre. " EN EL HORNO!!
" Esto ocurriría si la dama solitaria, sin bautismo, al ser visitada en la noche por él, no le invita tabaco, miel o cigarrillos."
MARU; EL FERNET NO LO ACEPTA!
jajaa... que bajon.. quedas embarazada porque te apoyan un dedo!!!!. diossssssss!
ResponderEliminariGUAL.. como que no va a aceptar el fernessss????